Desde distintos medios digitales ya se pueden ver los afiches que acompañarían una posible candidatura del ahora gobernador de Santa Fe, mira el afiche aquí y lee un análisis político de un artículo periodístico del Portal Rosario 3.
Con Binner como carta fuerte, el PS empieza a definir su estrategia nacional
Este martes se reúne la mesa nacional del socialismo, que llamará a un congreso que decidirá si cierra un acuerdo con la UCR o si lanza al gobernador a la presidencia en un frente que puede o no incluir al radicalismo. En el binnerismo se entusiasman con “conducir el barco”, pero admiten flancos débiles para eso y tienen claro que cualquier estrategia debe ser funcionar al hoy principal objetivo: que Bonfatti gane Santa Fe
El socialismo comenzará a cocinar este martes la definición que espera todo el país: ¿acordará finalmente con el radicalismo para acompañar la candidatura presidencial de Ricardo Alfonsín? ¿empujará a Hermes Binner para encabezar una fórmula en un frente progresista que puede no incluir al radicalismo? Y hasta cabe una pregunta que por ahora parece más desubicada, pero que al menos debe ser contemplada atento al sistema electoral nacional: ¿puede competir Binner con Alfonsín en las internas abiertas del 14 de agosto?
Lo que se realizará este martes es una reunión de la mesa nacional del PS, presidida por el gran derrotado de los comicios del domingo en Santa Fe, Rubén Giustiniani, y representantes de distintos distritos, entre ellos Juan Carlos Zabalza, el senador por el departamento Rosario. En ese encuentro se analizará la política de alianzas a nivel nacional y se convocará al congreso partidario que, el 4 o el 11 de junio, tomará una definición en ese sentido.
La idea de que Binner encabece una fórmula tomó más cuerpo que nunca después del triunfo de Antonio Bonfatti, su delfín, en las internas abiertas del domingo. En el entorno del gobernador hay mucho entusiasmo en ese sentido. Pero, al mismo tiempo, también los dirigentes más cercanos al mandatario aclaran que sostener el acuerdo con la UCR “es una prioriad”.
Claro, para sostener ese acuerdo hay una condición de la que el socialismo asegura que no se moverá: el frente debe ser progresista y eso implica que no se aceptará de aliado a Francisco de Narváez, a quien el radicalismo quiere como candidato a gobernador de Buenos Aires, un distrito donde necesita una presencia fuerte que por sí no tiene.
La diputada Alicia Ciciliani dejó en claro los objetivos de máxima en diálogo con Radio 2: “Indudablemente Hermes Binner tiene una trayectoria y experiencia de gestión que no se ve en muchos dirigentes nacionales”, dijo, en lo que pareció una referencia a Alfonsín. “Las posibilidades de conducir el barco son muy grandes. Queremos que estén los radicales, el Pares, el GEN, Proyecto Sur”. Es decir, no De Narváez.
El binnerismo habla hoy desde una posición de fuerza que le da el respaldo electoral que obtuvo en Santa Fe. Marca límites ideológicos al acuerdo con la UCR, pone la eventual candidatura presidencial de Binner sobre la mesa y se sube el precio ante la posibilidad de ir al escenario que prefieren los radicales: que el gobernador de Santa Fe sea vice de Alfonsín.
Pero, al mismo tiempo, tiene sus flancos débiles: el principal es la falta de una estructura nacional que le permita al socialismo sostener por sí una candidatura presidencial de Binner, algo que sí tiene la UCR. Por eso, la posibilidad que da el sistema de dirimir la cuestión en una eventual interna abierta entre el gobernador santafesino y Alfonsín fue analizada pero está prácticamente descartada. Lanzarse sin el radicalismo, una opción que sí aparece como más posible si persisten los desacuerdos, sería entonces una primera apuesta para terminar de instalar la figura de Binner en todo el país, con un objetivo a más largo plazo: dar pelea real en 2015.
Como sea, la verdadera prioridad que tiene hoy el binnerismo es otra: conseguir que Bonfatti se convierta en gobernador de Santa Fe, después de una campaña que en el entorno del gobernador prevén como “muy dura” ante el kirchnerismo, encarnado en la candidatura de Agustín Rossi.
La estrategia nacional, entienden, debe ser funcional a ese objetivo. Por eso, el análisis incluye otras preguntas: ¿qué sirve más para lograr esa meta? ¿Sostener el acuerdo con el radicalismo o que Binner ayude a traccionar votos con una candidatura presidencial que en Santa Fe es seguro que despertará un buen nivel de adhesión?
En la respuesta de este último interrogante acaso esté el camino que tomará finalmente el gobernador.