Un hombre de 62 años fue detenido y luego procesado por un juez de Instrucción de esta ciudad por haber abusado sexualmente de una de sus hijas durante 30 años. Los abusos comenzaron cuando la chica tenÃa 13 años y desde entonces ella tuvo diez hijos, todos de su propio padre. La vÃctima lo denunció recién en junio de este año cuando tuvo la certeza de que él ya no podrÃa lastimarla, tal como la habÃa amenazado durante todos esos años para poder someterla, porque habÃa sido detenido por otra causa. El episodio que desactivó los temores de la mujer y le permitió finalmente sacar a la luz el calvario del que fue vÃctima durante tres décadas fue ajeno a los abusos: ocurrió cuando el padre cayó preso en el marco de una investigación policial sobre abigeato, un delito muy frecuente en el paraje Nicanor Molinas, al oeste de de Reconquista, donde viven los protagonistas de este caso.
De acuerdo a fuentes policiales y judiciales de Reconquista, al hombre lo acusaron de portación ilegal de un arma de fuego porque en un allanamiento a su vivienda, en la investigación por el robo de ganado, le encontraron una escopeta de fabricación casera, lo que comúnmente se conoce como tumbera.
Como se trata de un delito que contempla la prisión, el hombre quedó detenido y este hecho liberó a su hija y a la vez vÃctima del terror para denunciarlo ante las autoridades policiales y judiciales.
Fue entonces cuando la mujer acudió a la policÃa, a la que le contó que su padre habÃa comenzado a abusar de ella cuando apenas tenÃa 13 años. Ahora tiene 43 y durante estos 30 años quedó embarazada y dio a luz diez hijos, uno de ellos ya fallecido.
Según la denuncia que hizo ante la policÃa en junio, todos esos hijos fueron concebidos en esas relaciones forzadas bajo golpes y amenazas por su progenitor.
El juez de instrucción de Reconquista, Virgilio Palud, ya corroboró la veracidad de esta afirmación con análisis genéticos. Esas pruebas de ADN, según pudo saber este diario, fueron realizadas a ocho de los hijos de la vÃctima y en todos los casos el resultado fue positivo: todos ellos son hijos de quien también es su abuelo.
El mayor de los hijos de la vÃctima tiene ahora 27 años, y el más chico tiene 7. Según la declaración judicial de la madre, ninguno de ellos supo nunca que su abuelo es al mismo tiempo su padre hasta que ella hizo la denuncia este año.
Uno de ellos se habrÃa quitado la vida, aunque sobre este episodio no hay mayores precisiones y se ignora si tiene que ver con el descubrimiento de que el abuelo era también su padre.
Argumento “débil”. En su declaración indagatoria ante el juez Palud, hace algunas semanas, el hombre negó los cargos y dijo que no sabÃa por qué su hija lo acusaba de abusar sistemáticamente de ella. Pero el magistrado consideró la justificación del hombre un “argumento débil”.
En cambio le dio crédito a la denuncia de la vÃctima y se apoyó en una serie de testimonios recogidos durante la investigación. Entre ellos, se cuentan el de los hijos de la mujer y el de otra hija del abusador, quien también afirmó haber sido violada. Esta mujer también quedó embarazada, pero la diferencia respecto de su hermana es que abortó y huyó de la casa para no ser sometida como ella.
El sujeto está procesado por abuso sexual con acceso carnal agravado por el vÃnculo con la vÃctima y reiterado una cantidad “indeterminada” de veces.
Ahora que ya se sabe que los exámenes de ADN del acusado coinciden con el de los hijos de la vÃctima, el procesamiento tiene una prueba más contundente y el caso está próximo a pasar a la etapa del juicio.