En la noche del viernes efectivos de Gendarmería Nacional detuvieron en el Paraje El Timbó, al norte de Avellaneda, a un chofer de nacionalidad paraguaya que circulaba en estado de completa ebriedad por la Ruta 11.
El control permanente de la fuerza de seguridad nacional en ese lugar permitió el arresto del conductor y la demora del Scania 113.
Según lo relatado por los propios gendarmes, el control de alcoholemia que se le practicó arrojó 2,14 de alcohol en sangre. “Tuvo que hacer tres intentos para poder soplar bien la pipeta porque el estado en que estaba no le permitía controlar sus movimientos”, aseguraron los agentes intervinientes.
Junto al asesino en potencia viajaba otro sujeto, también del vecino país, en similar estado de borrachera, pero solo quien iba al volante fue detenido.
“Solo nos tomamos una cervecita”, dicen los efectivos que trataron de justificarse los paraguayos.
Son varias las tragedias ocasionadas por desaprensivos chóferes de carga que violan a ley al manejar ebrios. La más terrible fue la muerte del Dr. Oscar Yappert, ocurrida el 7 de noviembre de 2008 en el acceso sur a Reconquista, donde un camión cargado con arena proveniente del puerto lo mató en el acto al pasarlo por encima. Al volante iba un chofer paraguayo que manejaba borracho.